La Plaza de Toros se empezó a construir en marzo de 1828.
El Rey Juan II nació el 6 de marzo de 1405 en el monasterio y Palacio Real de Santo Domingo, algunas de cuyas ruinas aún residen en la Calle de La Reina, junto al polideportivo. En frente está el Palacio del Obispo, y el de los Marqueses de Alcañices, conocido actualmente como Convento y Colegio de las Hermanas del Amor de Dios.
La cadena existente en la puerta del Palacio de las Leyes y en otras casas de la ciudad significa: "Casa visitada por los Reyes".
En la Calle Judería existió un templo o sinagoga judía, en una nave subterránea, abovedada de piedra que se llamó "la bódega judía", junto a la casa en cuyo rincón aún hoy existe una pintura de la Virgen del Carmen. Esa casa tiene un balcón con forma de púpito que se utilizaba en determinadas fiestas y ocasiones para exhortar a los judíos.
Antaño nuestro río Duero tuvo una importante actividad pesquera. Muchas familias, que solían vivir en La Cuesta, tenían embarcaciones y se dedicaban a la pesca de anguilas, tencas, barbos, bogas, cangrejos y algunas truchas. Por la noche se desplazaban unos hasta Castronuño y otros hasta Fresno de la Rivera. La pesca la vendían en Toro y en algunos de los sitios de alrededor.
Felipe II exigió a Toro el envío de trescientos hombres para engrosar el ejército que se desplazó a Granada a sofocar el levantamiento de los moriscos.
Parte de los pobladores de Toro llegaron de Asturias, concretamente de los montes Hervasios, de Gascunia, de Vasconia y de Navarra.
Los asturianos se agruparon en torno a la Iglesia de Arbas que ellos mismo fundaron.
Los vascones ergieron el templo de San Juan de los Gascos o Vascos (hoy Mercado de Abastos).
Los navarros se asentaron junto a la Iglesia de Santa María de Roncesvalles (hoy Iglesia de Santa Catalina)
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